Memoria e identidad

¿Somos lo que recordamos ser?

La identidad es la idea que uno construye sobre una persona, en relación a sus rasgos, características o hechos vividos. La memoria juega un papel muy importante y necesario en la formación de la identidad, ya que, para que este conjunto de ideas lleguen a formar esquemas conceptuales, se necesita que estos se retengan como recuerdos para así dotar de cierta continuidad. Gracias al fenómeno de la memoria se codifican y almacenan experiencias en el cerebro, pudiendo recuperarlas en un futuro (Ballesteros, 2012). La identidad, al ser construida por el recuerdo, puede ser transformada a raíz de las diferentes experiencias que las personas viven (Maldonado, 2010). 

Existe un tipo de memoria especialmente implicada en la creación autobiográfica, esta es, la memoria episódica. Dentro de esta encontramos aquella información propia sobre experiencias personales que han sucedido en un lugar y momento temporal determinado (Ballesteros, 2012). 

Como sugiere Candau (2001) la memoria e identidad son complementarias, ya que la memoria es generadora de identidad, y a su vez, la identidad interviene en la formación de los recuerdos, por lo que resulta imprescindible comprenderlas como una relación de causa y efecto.

Por otra parte existe otro tipo de memoria que complementa la memoria episódica. Esta es la memoria semántica. La memoria semántica recoge todos los hechos vividos y almacenados en la memoria episódica para dotarlos de un significado que va más allá de la experiencia, a través de asociaciones y esquemas. De esta forma logra formar conceptos muy diversos (Ballesteros, 2012).

A pesar de que la memoria trabaje a través de procesos muy complejos y parezca no fallar nunca, ésta en ocasiones no es tan fiable como puede parecer. ¿Nunca os ha pasado que vuestro recuerdo sobre una experiencia es diferente al de otra persona que ha vivido lo mismo? Esto ocurre porque la memoria trata de fusionarse con la historia real, pero esto implica una participación emotiva. Como Rossi (2003) afirma, la memoria “no es un recuento sobre lo que sucedió, sino un análisis de cómo se involucraron los actores sociales en eso que sucedió”. Los recuerdos están repletos de significado (Díaz y Alexis, 2011) elaborado por la memoria semántica, como se ha mencionado anteriormente.

Además, muchos de los recuerdos que una persona llega a generar tienen un contexto social, y por lo tanto, son subyugados a una interpretación colectiva y traducidos desde un punto de vista personal y subjetivo (Díaz y Alexis, 2011; Maldonado, 2010). Por este motivo, asumir como real el recuerdo de los hechos vividos podría sesgar la percepción de la realidad, ya que, la percepción autobiográfica no es no juega con un análisis objetivo de la realidad sino con la elaboración de clasificaciones y categorías (Sarlo, 2005). Tras haber investigado los hechos anteriores, nos cuestionamos: ¿quiénes somos realmente? 

¿Somos quienes creemos ser? ¿La idea que nosotros tenemos sobre nosotros mismos es la misma que la que tienen los demás?

La identidad colectiva permite a los individuos diferenciarse del resto a través del espejo social. El contacto con lo extraño y diferente permite realizar comparaciones de semejanza y disparidad, y eso proporciona ideas, conceptos y asociaciones que llevan a los individuos a enriquecer y nutrir la noción de uno mismo (Maldonado, 2010). Por lo tanto, sí, el resto de las personas también elaboran representaciones sobre vosotros. Probablemente otras personas tengan una idea de vosotros distinta a la que vosotros mismos tenéis, porque en sus recuerdos ha influido el factor personal y subjetivo del que se hablaba anteriormente.

Además algunas patologías, por ejemplo el Alzheimer, pueden mermar y muchas veces alterar su noción de identidad (Salazar, 2007).

En definitiva, los recuerdos permiten formar una identidad propia, sin embargo, esto no significa que seamos siempre lo que recordamos ser, como cuestionábamos al inicio de la publicación.

Bibliografía

Ballesteros Jiménez, S. (2012). Psicología de la memoria. Estructura, Procesos, Sistemas.

Candau, J. (2001). memoria e identidad (E. Rinesi, Trad.). Buenos Aires: Del Sol.(Original publicado en 1998). 

Maldonado Alemán, M. (2010). Literatura, memoria e identidad: una aproximación teórica. Revista de Filología Alemana, Anejo 3, 171-179.

Pinilla Díaz, Alexis V. (2011). La memoria y la construcción de lo subjetivo. Revista Folios, (34),15-24.[fecha de Consulta 30 de Abril de 2021]. ISSN: 0123-4870. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=345932037002

Salazar, M. (2007). Identidad personal y memoria en adultos mayores sin demencia y con enfermedad de Alzheimer. Actualidades en psicología, 21(108), 1-37.

Souroujon, G. (2011). Reflexiones en torno a la relación entre memoria, identidad e imaginación. Andamios, 8(17), 233-257.

Aromas y reconocimiento de una experiencia pasada

¿Por qué un perfume es capaz de recordarnos una emoción vivida?

¿Alguna vez habéis olido algo os ha transportado y recordado el pasado? Por ejemplo, el perfume de un ser querido, la comida de tu abuela o el olor de la casa de un amigo. Resulta sumamente curioso que el sistema olfativo y nuestra memoria tengan un punto de conexión en común. El olfato es uno de los sentidos más capacitado para evocar recuerdos, por ello este fenómeno ha dado pie a diversos estudios, resultando sumamente interesante su práctica en estrategias como el marketing. Este importante sentido se ubica en el epitelio olfativo,  en la parte superior de las cavidades nasales y está conectado directamente al sistema nervioso central (Damian, P., & Damian, K. ,1997).

Dentro del proceso de recepción de los olores intervienen unas células específicas denominadas neuronas receptoras del olfato. Estas células captan y envían información desde las fosas nasales hasta los receptores sensoriales del bulbo olfativo. Posteriormente, la información es dirigida de forma directa a uno de los centros más primitivos del cerebro, el sistema límbico, zona relacionada con las emociones y memoria, y a los centros “avanzados” de la corteza cerebral, donde se elaboran los pensamientos conscientes. 

Por lo tanto, estos centros nos permiten percibir y grabar los olores en nuestra memoria. Esta asociación directa hace que se pueda recuperar imágenes y sensaciones de épocas anteriores, encontrando incluso olores que son asociados con momentos críticos o traumáticos por el recuerdo que acompañan (Vermetten et al; 2007). La ciencia destaca la capacidad de los olores para evocar recuerdos autobiográficos de manera directa y automática y  el hecho de que se recuerden con mayor frecuencia los episodios vividos durante la infancia (Larsson & Willander, 2009; Miles & Bernsten, 2011).

En la investigación de la doctora, Rachel Herz (2004),  sobre el papel que juegan nuestros sentidos y su efecto en la memoria, se estudió el impacto emocional que tienen los recuerdos surgidos de manera visual, auditiva y olfativa. Se concluye que los recuerdos presentados de manera olfativa tienen una carga emocional mayor que los presentados a través de otros sentidos, y por lo tanto son más resistentes (Chu y Downes, 2002; Jay, A. Gottfried, 1973). Además, cabe señalar que este experimento evidenció a su vez que un perfume asociado a un recuerdo positivo induce una actividad cerebral mayor que un olor no conocido. En el estudio de Gottfried (1973), además, se muestra cómo personas con amnesia eran capaces de recordar olores asociados con su infancia.

Imaginad que el actor del anuncio de la colonia, no solo os atrae físicamente, sino que, además, podéis percibir lo bien que huele…

Debido al aumento de competencia en estas últimas décadas, para marcar la diferencia entre los productos y servicios de las diversas empresas se han creado estrategias como el marketing sensorial.

El marketing sensorial es llevado a cabo por los distribuidores, quienes realizan todo tipo de acciones encaminadas a crear una atmósfera multisensorial, ya sea a través de las características del producto o a través del ambiente en el punto de venta (Filser, 2003). Si se introduce el olfato en el marketing sensorial puede afectar al comportamiento de compra y recuerdo de la marca (Bone y Ellen, 1999).

Según Davies, B. J. (2003), los distribuidores son capaces de emplear los olores para desencadenar dos consecuencias. La primera consiste en la evocación de asociaciones placenteras externas a la tienda. Mientras que la otra se sustenta en el recuerdo de experiencias placenteras de compra basadas en un olor específico. En definitiva, en relación a la publicación anterior, Publicidad y memoria, el olfato podría ser una de las claves de la publicidad moderna si se estudia desde el punto de vista de la psicología de la memoria.

Tras haber investigado acerca de este tema nos preguntamos: ¿por qué no se emplea más esta técnica que demuestra ser más efectiva que otras? ¿Por qué vemos mujeres estereotipadas en los anuncios de colonia en las paradas de bus, en vez de pulverizadores con sus atractivos perfumes?

Bibliografía

Bone, P. F. y Ellen, P. S. (1999), “Scents in the Marketplace: Explaining A Fraction of Olfaction”. Journal of Retailing, 75 (2), 243- 262.

Chu,S., & Downes, J. (2002). Proust Nose Best: Oddors are better cues of autobiographical memory. Memory & Cognition, 30(4), 511-518.

Damian, P., & Damian, K. (1997). Aromaterapia: El olor y la psique: Utilización de los aceites esenciales para el bienestar físico y emocional. Inner Traditions/Bear & Co.

Davies, B. J., Kooijman, D. y Ward, P. (2003). “The Sweet Smell Of Success: Olfaction in Retailing”. Journal of Marketing Management, Vol. 19, 611-627.

Engen, T., & Ross, B. M. (1973). Long-term memory of odors with and without verbal descriptions. Journal of Experimental Psychology, 100(2), 221–227. https://doi.org/10.1037/h0035492

Filser, M. (2003). “Le Marketing Sensoriel; la quệte de l ́intégration théorique et managériales”. Revue Française du Marketing, Vol. 194, 4/5, pp. 5-11

Gottfried, A. W. (1973). Intellectual consequences of perinatal anoxia. Psychological Bulletin, 80(3), 231–242. https://doi.org/10.1037/h0034914

Hernández, J. M., Paxtián, Z. J. H., Calvo, M. D. R. P., & Guerrero, I. J. O. (2018). ¿Cómo podría ayudar un sistema interactivo a reforzar el recuerdo de los aromas en pacientes con déficit olfativo?. Avances en Interacción Humano-Computadora, (1), 54-57.

Herz RS, Eliassen J, Beland S, Souza T. (2004). “Neuroimaging evidence for the emotional potency of odor-evoked memory”. Neuropsychologia. doi: 10.1016/j.neuropsychologia.2003.08.009. 

Larsson, M., & Willander, J. (2009). Autobiographical Odor Memory. Annals of the New York Academy of Sciences, 1170, 318–323.

Luis, C. L. (2019, 29 julio). Olores que transportan al pasado. La Mente es Maravillosa. https://lamenteesmaravillosa.com/olores-que-transportan-al-pasado/

Martín, C. (2016, 21 septiembre). Efecto Proust: recuerdos evocados a través del olor. Loyola And Psico. http://www.loyolaandnews.es/loyolaandpsico/efecto-proust/ 

Miles, A., & Bernsten, E. (2011). Odour-induced mental time travel into the past and future: Do odour cues retain a unique link to our distant past?Memory, 19(8), 930-940.

Vermetten, E., Schmahl, C., Southwick, S. M., & Bremner, J. D. (2007). A positron tomographic emission study of olfactory induced emotional recall in veterans with and without combat-related posttraumatic stress disorder. Psychopharmacology bulletin, 40(1), 8.

Publicidad y memoria

¿Publicidad, memoria y sexo? ¡He soñado con el tío bueno del anuncio de colonia! 

¿Alguna vez se ha metido en vuestro sueño algún actor de anuncio? Probablemente, como dijimos en el post anterior, sea porque lo que se ve en el día a día puede pasar la memoria a largo plazo consolidándose durante las horas de sueño, pero, ¿cómo lo hacen?

La publicidad juega con dos factores que intervienen directamente en la formación de recuerdos: la memoria y la respuesta emocional. Una investigación de Tapia-Frade, A. y Martin-Guerra, E. (2017) muestra la actividad electrodérmica durante la visualización de anuncios en 20 sujetos. En esta se indica que se producen picos en las respuestas atencionales y emocionales al visualizar anuncios en tono cómico o musical, al ser sorprendidos por efectos sonoros o visuales o al percibir en el anuncio familiaridad. Otros estudios como el realizado por Sánchez-Porras (2013) sobre el efecto de la música en la publicidad, el realizado por Cladellas, R. y Chamorro, A. (2010) sobre la memoria en la publicidad y el de Ureña, O. acerca de la memoria del consumidor respaldan los hechos anteriores. Los dos últimos hablan, además, de la existencia de otros factores, como el uso de un buen eslogan, la aparición de un personaje conocido, un buen nombre de marca y elementos visuales atractivos, que influirán en la activación de la atención. 

La atención es uno de los procesos cognitivos más relevantes e influyentes en el proceso de la memoria, pues, de la atención selectiva dependerá en gran parte que cierta información sea procesada en la memoria implícita o no (Ballesteros, S. 2014). La memoria implícita es un tipo de memoria involuntaria o inconsciente que predomina en la pasividad de los consumidores durante la visualización de ciertos anuncios publicitarios. No obstante, la memoria explícita, aquella a la que se puede recurrir de manera consciente, también puede intervenir en los casos en los que la información que se da en un anuncio publicitario es de interés para el consumidor, ya que éste prestará atención voluntariamente (Ballesteros, S. 2014; Sáiz, D. Baqués, J. Sáiz, M. 1999). Dicho de otra forma, prestaréis una atención consciente a aquel anuncio que os ofrezca la solución a vuestro problema de mal olor de pies, y por lo tanto, esta información pasará a vuestra memoria explícita, donde podréis recuperar esta información en cualquier momento. Sin embargo, aquel anuncio que no llame de esta forma vuestra atención, lo hará con otro tipo de técnicas de neuromarketing, por ejemplo, iniciando el anuncio con la palabra “sexo” o con un contenido relacionado a este concepto. Así es como hemos sabido que ibais a interesaros por este artículo: volved a leer el título. Os habréis dado cuenta de que os hemos engañado, este artículo no tiene nada que ver con el sexo, pero puede explicar el por qué de que soñéis con ese actor que tanto os gusta del anuncio de la colonia. 

Volviendo al ejemplo del anuncio de colonia, ese actor ha sido el elemento clave para captar vuestra atención inconsciente, de esta manera el anuncio entero ha sido retenido en vuestra memoria implícita y os habéis quedado con la cara de ese hombre, pero también con la colonia que lleva en la mano. Este suceso se puede explicar a través de las investigaciones realizadas con la prueba de Stroop. En dicha prueba se les muestra a los sujetos una serie de elementos y se les indica que solamente presten atención a unos, ignorando los distractores, es decir, la información irrelevante. En cambio, los sujetos muestran dificultades para hacer la tarea debido a que es muy difícil ignorar la información irrelevante, a pesar de que el tipo de atención que intervenga sea la selectiva (Ballesteros, S. 2014). Lo que quiere decir es que la información irrelevante es parcialmente procesada también y, por lo tanto, llega a la memoria a largo plazo, por consiguiente, cuando veis el anuncio de la colonia, vuestra atención selectiva tiene como foco principal el actor, pero también la colonia es atendida indirectamente. Así es como el marketing juega con vuestra memoria y hace que su producto llegue al público, a pesar de que no forme parte de sus planes.

Bibliografía

Ballesteros, S. (2014). La atención selectiva modula el procesamiento de la información y la memoria implícita. Selective attention modulates information processing and implicit memory. Acción Psicológica, 11(1), 7-20. http://dx.doi.org/10.5944/ap.1.1.13788

Cladellas, R., & Chamorro, A. (2010). La memoria en anuncios publicitarios y su posible aplicabilidad en el contexto escolar. Revista de Psicologia, Ciències de l’Educació i de l’Esport, 26, 123-135.

Sáiz, D., Baqués, J., & Sáiz, M. (1999). Factores que pueden mejorar la codificación de los mensajes publicitarios: ¿una cuestión de memoria implícita o de memoria explícita? Psicothema, 11(4), 891-900.

Sánchez-Porras, M. J. (2013). Music persuasion in audio-visual marketing. The example of Coca Cola. Historia y Comunicación Social, 18, 349-357. doi: 10.5209/rev_HICS.2013.v18.44333 

Tapia-Frade, Alejandro, & Martín-Guerra, Elena. (2017). Neurociencia y publicidad. Un experimento sobre atención y emoción en publicidad televisiva. Innovar, 27(65), 81-92. https://doi.org/10.15446/innovar.v27n65.65063

Urueña Quintero, O. L. (2016). Memoria de los consumidores expuestos a la publicidad (Doctoral dissertation, Universidad del Rosario).

Sueño y Memoria

¿Si duermo mejor tengo más papeletas para aprobar mis exámenes?

El cerebro es un órgano fascinante que, como sabemos, se encarga a lo largo de todo el día de recoger, almacenar y procesar información. Incluso por la noche es muy activo, ya que entre sus funciones se encarga de consolidar dicha información (Li, W. Ma, L. Yang, G. 2017).

Gracias a la evidencia científica se conoce que muchas áreas del cerebro son activadas mientras dormimos, algunas relacionadas con la creatividad, el aprendizaje y la memoria. Estos procesos, se llevan a cabo durante dos de las fases del sueño: fase No REM y REM. Durante la fase REM la información obtenida a lo largo del día es evaluada y seleccionada para ser retenida. Aquí, las neuronas del hipocampo (zona conocida por almacenar la información recibida) estrechan vínculos, sincronizándose y se reorganizan las conexiones, descartando toda aquella información irrelevante o poco significativa e integrando toda aquella nueva y útil (Wilhem, I. et al. 2011) para que así las experiencias sean transformadas en recuerdos y habilidades duraderas. En este momento se da un proceso de consolidación de la memoria (Naiman, R. 2017). Asimismo esta realidad la podemos encontrar respaldada en los estudios del psicólogo Dumay, N. (2016) donde  indicó que la memoria declarativa también es consolidada durante esta fase. 

Tras una noche de sueño, la información obtenida se habrá asimilado mejor en la memoria, por ello, establecer un buen patrón de sueño es la clave para los estudiantes. Del mismo modo, el insomnio puede provocar problemas de consolidación de la memoria (Acosta, M. T. 2019). Por ello, es recomendable evitar las largas sesiones de estudio nocturnas, especialmente porque pueden afectar a la cantidad y la calidad del sueño.

Respondiendo a la cuestión planteada en el inicio, sí, seguramente tengas más papeletas de aprobar tus exámenes si duermes bien, pero no sin estudiar. Seguramente no te servirá la técnica de dormir mientras escuchas audios de tu profesora de Historia contándote la Guerra Civil, al igual que no te será tan útil como piensas no dormir con el fin de “no perder tiempo durmiendo” y poder estudiar más, pues, esta “pérdida de tiempo” de la que hablan muchos estudiantes en época de exámenes resulta ser crucial para aprobarlos.

En cuanto a escuchar audios del temario del que se va a ser examinado mientras se duerme para reforzar la memoria, no está claro si funciona o no. Años atrás se pensaba que sí, no obstante, la comunidad científica comenzó a rechazar esta idea. Estudios como los realizados en el Instituto de Weizmann de Israel hablan del refuerzo de la memoria y del aprendizaje durante las horas de sueño a través de experiencias sensoriales como olores, sin embargo pocos estudios hablan de los sonidos. La fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos remarca los inconvenientes que los sonidos pueden causar durante el descanso en algunas fases del sueño, afirmando que el cerebro llega a procesar una pequeña parte de lo que escucha durante estas y que esto que procesa puede llevarlo a despertarse, sobresaltarse y desvelarse (Fry, A. 2020). Esta afirmación podría llevarnos a dos teorías: en primer lugar podríamos pensar que, si el cerebro procesa la información que recibe por el canal auditivo durante el sueño, parte de esta información podría llegar a la memoria. En segundo lugar podríamos pensar que, si los sonidos pueden interrumpir el sueño, en caso de tener a una persona hablando toda una noche, podría ocurrir que no se llegase a descansar y que, por lo tanto, el cerebro no procesase de la manera más óptima toda la información que se almacena a lo largo del día, lo cual sería contraproducente.

Al igual que tu cerebro procesará y llevará lo que has estudiado durante el día a la memoria a largo plazo durante las horas de sueño, también lo hará con otro tipo de información. Es por ello que no consigues quitarte de la cabeza al “tío bueno” de aquel anuncio de colonia.

Para terminar, retomando la publicación anterior -disponible en el blog de Zany Memory con el título de “Drogas y Memoria”- pudisteis leer que el cannabis, al igual que otros tipos de drogas, pueden afectar de manera muy negativa al funcionamiento de la memoria. Posiblemente seas un estudiante preocupado porque consume este tipo de drogas y duerme poco o mal, si es así, no te preocupes, no eres el único. Como hemos dicho, llevar una buena rutina de sueño puede contribuir a que estos efectos negativos sean menos, lo cual no es para nada complicado. Un consumo consciente y responsable y un descanso óptimo por la noche podría echarte un cable con lo que te preocupa sin tener que recurrir a las pastillas que tanto anuncian en la tele para el funcionamiento de la memoria.

Bibliografía

Acosta M. T. (2019). [Sleep, memory and learning]. Medicina (B Aires) 79(Suppl. 3) 29–32. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31603840/

Dumay N. (2016). Sleep not just protects memories against forgetting, it also makes them more accessible. Cortex; a journal devoted to the study of the nervous system and behavior, 74, 289–296. https://doi.org/10.1016/j.cortex.2015.06.007

Li, W., Ma, L., Yang, G., & Gan, W. B. (2017). REM sleep selectively prunes and maintains new synapses in development and learning. Nature neuroscience, 20(3), 427–437. https://doi.org/10.1038/nn.4479

Wilhelm, I., Diekelmann, S., Molzow, I., Ayoub, A., Mölle, M., & Born, J. (2011). Sleep selectively enhances memory expected to be of future relevance. The Journal of neuroscience : the official journal of the Society for Neuroscience, 31(5), 1563–1569. https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.3575-10.2011

Fry, A. (2020, 19 noviembre). How Noise Impacts Sleep Disturbances & Sleep Cycles. Sleep Foundation. https://www.sleepfoundation.org/bedroom-environment/how-does-noise-affect-sleep

Drogas y memoria

No me acuerdo, ¿no sería con otra persona?

Las mismas causas que provocan fatiga en el cuerpo humano al envejecer son las que causan la pérdida de memoria y problemas cognitivos y pueden derivar en demencia o Alzheimer. Lo común es que este tipo de problemas vengan acompañados de la edad, no obstante, los jóvenes también pueden experimentar este tipo de deficiencias al implementar en sus vidas el consumo de ciertas drogas tanto lícitas como ilícitas. ¿Cómo es posible que la población joven experimente el mismo tipo de deficiencias que la población envejecida en relación a la memoria?

La marihuana hace referencia a las hojas, cogollos, semillas y tallos de la planta del Cannabis. Las alarmantes cifras del consumo de cannabis en España aumenta día a día y como señalan las cifras del informe de Proyecto Hombre en Valencia entre los jóvenes tratados de 12 a 25 años en 2018, el 12,5% consume cannabis sintético como sustancia principal. Una de las principales causas del creciente consumo de esta droga es el descenso de la percepción del riesgo. Por ello creemos necesario alertar sobre las consecuencias de su consumo, y en especial en referencia a sus efectos en la memoria.

El THC (tetrahidrocannabinol) y el CBD (cannabidiol) son dos de los principales cannabinoides entre los que componen el Cannabis. Estos, a pesar de formar parte de un mismo conjunto, tienen efectos diferentes. El CBD es conocido por sus propiedades analgésicas, mientras que el THC por sus efectos psicoactivos. Actúan de manera que al introducirlos en el cuerpo humano, llegan a la sangre. A continuación, el THC se aúna con el receptor cannabinoide de tipo 1, el cual se puede encontrar en diferentes partes del cerebro, entre ellas, el hipocampo, zona del cerebro encargada de la memoria. Este hecho explica la mayoría de efectos que tiene el cannabis sobre el cuerpo humano cuando es ingerido: los cannabinoides sobreestimulan las partes del cerebro donde se localizan sus receptores, provocando alteraciones en los sentidos, dificultades para pensar y resolver problemas, deficiencias en la memoria y alucinaciones, entre otros efectos (SAMHSA, 2019).

En cuanto a los efectos que más nos conciernen, el consumo de Cannabis puede tener efectos a corto plazo en la memoria, pues, al alterar el funcionamiento del hipocampo, es incapaz de generar nuevos recuerdos o encontrará dificultades para ello durante el tiempo que dure el efecto psicotrópico. Esto se puede convertir en un problema a largo plazo cuando el consumo de esta sustancia es algo rutinario como es común entre la población española adolescente y en etapa de adultez temprana (NSDUH, 2019). Estudiar, mantener conversaciones o realizar cualquier actividad en la que estén implicados los procesos cognitivos como la atención, el aprendizaje y la memoria pueden convertirse en tareas difíciles.

Estudios demuestran que su consumo hasta pasada la adolescencia puede causar daños a largo plazo en el cerebro, provocando un subdesarrollo de ciertas áreas y de su conectividad neuronal (Gleason KA, et al. 2008), uno de los factores clave, además, para definir la inteligencia. . No obstante, el consumo de marihuana no afecta solamente durante las etapas donde el desarrollo está en su pleno auge, sino que la exposición prolongada a lo largo de los años a este psicotrópico se relaciona directamente con una deficiencia de la memoria verbal.

Respondiendo a la pregunta de la introducción “¿cómo es posible que la población joven experimente el mismo tipo de deficiencias que la población envejecida en relación a la memoria?”, el cerebro no se libra del envejecimiento, de manera que, a medida que el desarrollo se acerca a la etapa de adultez tardía, el cerebro comienza a perder neuronas en el hipocampo, lo cual impide que ciertos procesos cognitivos como la memoria funcionen de manera óptima. El consumo de marihuana, en parte a causa del THC, parece que acelera los procesos de deterioro del sistema nervioso, acelerando la pérdida de las neuronas del hipocampo relacionada con la edad (NIDA, 2020). 

No obstante, a pesar de ser la más criticada, la marihuana no es la única droga que afecta de la manera anterior a la memoria. Por ejemplo, lo hace la MDMA, droga sintética, estimulante y alucinógena derivada de la anfetamina (comúnmente es conocida como “éxtasis” en su administración a través de tabletas o cápsulas). Según la investigación sobre los Efectos Neurotóxicos del Éxtasis (IMIM-Hospital del Mar), esta droga de diseño dificulta principalmente la fluidez del lenguaje, de la memoria de trabajo y el procesamiento de información. También drogas lícitas como el alcohol están altamente correlacionadas con la pérdida de memoria de trabajo. Este, a corto plazo puede provocar amnesias y a largo plazo puede afectar incluso a la composición química del cerebro.

Y ahora que sabes esto, ¿vas a dejar que la droga juegue con tu memoria o vas a ser tú quien la domine?

Bibliografía

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Gleason KA, Birnbaum SG, Shukla A, Ghose S. Susceptibility of the adolescent brain to cannabinoids: long-term hippocampal effects and relevance to schizophrenia. Transl Psychiatry. 2012;2:e199. doi:10.1038/tp.2012.122.
Gutierrez, V. (2019) Proyecto Hombre avisa sobre el consumo en jóvenes de cannabis sintético, de «rápida adicción» y deterioro «brutal». Europa press. Recuperado en https://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-proyecto-hombre-avisa-consumo-jovenes-cannabis-sintetico-rapida-adiccion-deterioro-brutal-20190627182048.html
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